Imprimir

Profesionales para la Minería

La minería es parte de nuestra identidad como país, y ha sido y continuará siendo clave para el desarrollo de Chile. Su importancia ha sido evidente durante nuestra historia y es innegable su protagonismo en la senda del crecimiento alto y sostenido que ha tenido la economía chilena en las últimas décadas.

Los profesionales del mañana que recibirá la minería deben cumplir con las competencias exigidas, y por lo tanto, las entidades educacionales se han ido adecuando para cumplir con las expectativas de este sector. Entrevistamos a variadas autoridades educacionales y profesionales del ámbito laboral quienes comentaron acerca de las competencias más valoradas en la minería hoy.

 

Para Manuel Duarte, Director, Dpto. de Ingeniería Eléctrica, U. de Chile al referirse al tema declara: "La minería requiere de una amplia variedad de profesionales para llevar adelante convenientemente sus operaciones. Particularmente, en relación  a los ingenieros civiles con distintas especializaciones, una de las principales competencias altamente deseables es un alto grado de conocimiento técnico del área específica en la que le tocará desempeñarse, así como también la capacidad de  poder incorporar los nuevos avances que constantemente se vayan produciendo en el área de especialización (capacidad de auto-aprendizaje), como una forma de estar permanentemente al día de las innovaciones que se produzcan y poder eventualmente incorporarlas en la minería.

De esta manera debiera estar en condiciones de interpretar, seleccionar y aplicar desarrollos científicos y tecnológicos relacionados con su área, empleando los fundamentos de las ciencias de la ingeniería y una formación multidisciplinaria. En general deberá ser capaz de analizar, diseñar (concebir), desarrollar, implementar y evaluar soluciones nuevas o existentes, considerando restricciones tales como limitaciones técnicas y prácticas, económicas, éticas y medioambientales.

Tal como se mencionó anteriormente, las competencias técnicas son fundamentales para los profesionales del área de ingeniería que se desempeñan en la minería. Sin embargo, existe una serie de competencias denominadas blandas o genéricas que juegan un rol importante en el desarrollo de la profesión del ingeniero. Es así como un grado de liderazgo dinámico y visionario en el ejercicio de su profesión y la generación para sí mismo y para su equipo de trabajo, de un espacio ético basado en la probidad, solidaridad, respeto y tolerancia a las personas, resultan altamente deseables. Adicionalmente, su capacidad de trabajar en equipos multi e interdisciplinarios, una actitud positiva para asumir los cambios que se le presentan, sus habilidades de comunicación escrita y oral en castellano e inglés, su capacidad crítica y autocrítica, la creatividad y autonomía e iniciativa en el proceso de toma de decisiones, junto con un compromiso ético con el medio socio-cultural y ambiental resultan fundamentales.

En resumen, se trata de una combinación propiamente balanceada entre sus sólidas capacidades técnicas para plantear soluciones creativas e innovadoras y sus competencias blandas para llevar adelante dichas soluciones considerando sus efectos en aspectos  éticos, socio-culturales y medioambientales".

Para Nelson Flores, Director de Carrera Electricidad, Electrónica y Automatización, de IP Chile, refiriéndose a la misma temática acota: "En el transcurso de mi experiencia en la formación de profesionales, siempre se han  tenido conversaciones en el sector industrial sobre las habilidades blandas de los técnicos y en general de los profesionales nuevos. Se ha consensuado en que se busca la pro-actividad del nuevo profesional, capacidad de trabajo en equipo y entrega de soluciones frente a problemas que le recaen en vez de ser parte del problema. La industria necesita tener confianza en su personal y encargar funciones críticas que impactan en el buen desarrollo del proceso productivo. Por eso, es fundamental que cada institución de educación, ya sea EMTP o Superior, forme transversalmente al nuevo profesional con habilidades blandas como Adaptación, Compromiso, Confianza y Conciencia Social, pilares sociales en que IPCHILE se fundamenta.

Con respecto de las habilidades técnicas que un profesional de la minería debe dominar, nos encontramos con asignaturas particulares como métodos de explotación, tronadura, mineralogía, petrografía, topografía, tratamiento de residuos y perforación, entre otras, que aproximan a los nuevos profesionales con la experiencia del personal de una minera en primera instancia. En forma general y en concordancia con otras carreras técnicas, debe dominar interpretación de planos y cubicar planos. Pero lo que debiera marcar la formación del mismo, es su  capacidad de detectar posibles riesgos y prevenirlos a tiempo, o en su defecto tener la capacidad de enfrentar situaciones complejas cuando el accidente se produce".

Para Mónica Brevis, Directora de carrera Electricidad, Electrónica y Automatización, Inacap, afirma en torno a este tema: "El mercado en general demanda que los profesionales tengan muchas competencias de ambos tipos para desempeñarse eficazmente en el mundo laboral. Pero si hay que destacar algunas, yo diría que en el plano de lo técnico y propio de la especialidad, es importante que los profesionales del sector sepan trabajar con inteligencia artificial, una tendencia que viene fuerte en los nuevos sistemas que están siendo adoptados en el rubro. Ya es sabido que existen CPU de Sistemas de Control Distribuido (DCS) que son capaces de operar con lógica difusa, por ejemplo.

En lo que se refiere a las competencias genéricas (también llamadas habilidades blandas), creo que la capacidad de trabajar en equipo es esencial para todo ingeniero que se inserta en el mundo laboral. En este trabajo siempre se está colaborando con otros profesionales, tanto de su misma área de especialización como también de otras disciplinas. 

 El Centro de Formación Técnica INACAP, el Instituto Profesional INACAP y la Universidad Tecnológica de Chile INACAP elaboran las mallas curriculares de sus programas de estudio para que los alumnos desarrollen ambos tipos de competencias. Así, aspiramos a formar un profesional que posee los valores y competencias que le permitan desarrollarse como un ciudadano responsable e integrarse con autonomía y productividad a la sociedad".

Para Roberto Pliscoff, Director del Área de Ingeniería, Instituto Profesional Santo Tomás, sede San Joaquín, señala: "El técnico, que ha egresado de un Instituto Profesional (IP), ya sea por Ejemplo un Técnico en Operaciones Mineras o Técnico en Electricidad y Electrónica Industrial, debe ser el resultado de una adecuada formación que le permite tener, en armonía, habilidades tanto técnicas como blandas, ya que ambos tipos son claves para su evaluación como trabajador.

La labor en el ámbito de la minería implica la preparación de profesionales que tengan plena conciencia del tipo de trabajo donde se desempeñarán ya que, durante su cometido, se enfrentaran a condiciones que lo identifican como una actividad de alto estrés, tanto físico como emocional y laboral. El trabajo minero que se realiza por tiempos extensos, en ambientes reducidos, en altura y además en la convivencia prolongada con un grupo cerrado de personas, condiciona un ambiente laboral complejo y muchas veces extremo. Son esta y otras exigencias que obligan, a los Institutos de formación profesional, a esmerarse en la entrega de asignaturas que permitan el desarrollo de las habilidades técnicas y también de habilidades blandas, en un adecuado equilibrio. 

Habilidades Técnicas: Estas se entregan para permitir, a los egresados, tener como principal actitud la de trabajar con seguridad, habilidad que le permite identificar condiciones de riesgo y resguardar el ambiente de seguridad en la actividad que se desempeñe. Esta habilidad se relaciona directamente con el adquirir actitud para trabajo en equipo.

Además, debe estar habilitado para realizar su trabajo con exactitud, como el dimensionamiento de mecanismos que debe operar y junto con ello la habilidad y conocimiento de identificar el uso adecuado de herramientas y equipos. La aplicación de adecuadas prácticas medioambientales para saber sobre el efecto del trabajo minero en el medioambiente y prever cualquier impacto en el entorno social, es otra habilidad que debe poseer el trabajador. El profesional debe tener iniciativa y ser un creador de ideas, un experto que aporte a la eficiencia de la empresa.

Otra habilidad, que se inculca en nuestros Técnicos, es la de tener las destrezas para una comunicación eficiente y eficaz con la utilización de los distintos medios que este profesional manejará para entregar su opinión, ya sea escrita o verbal; la capacidad de la argumentación, del planteamiento claro y sucinto, lo transformará en un eficiente transmisor de instrucciones y argumentos profesionales en una faena.

Habilidades Blandas. Este tipo de prácticas, que se entregan en la formación de un técnico de nivel superior, están orientadas para que tenga habilidades blandas o llamadas también "Habilidades sociales", que le permitan ser un trabajador que, desde el primer minuto de su labor, tenga la destreza para ser empático con sus compañeros de trabajo, para proceder con compromiso y responsabilidad en cada actuación que debe emprender y tenga la habilidad de la comunicación. Especialmente válidas para los técnicos, por ser su labor principalmente de relación directa con los operarios, con quienes debe ser convincente en la entrega de las instrucciones técnicas y sobre el direccionamiento de sus tareas.

Los Institutos de Formación Profesional (IP), tienen muy claro y así lo expresan en el contenido de las mallas curriculares de sus carreras, que en su formación deben estar expresadas las asignaturas que permiten el poseer estas habilidades; sin embargo, hay que puntualizar que en relación a la habilidades blandas, se entrega una base sólida, pero que con el correr del tiempo laboral, estas se fortalecen con la experiencia del día a día en la mina , en el campamento y en la relación con sus compañeros de trabajo".

Jorge Pontt, Depto. de Electrónica, UTFSM, con res-pecto a las carreras tecnológicas y su inserción laboral en el ámbito de la minería: "La minería mundial y por supuesto en Chile también, enfrenta múltiples desafíos de sustentabilidad, seguridad, salud de las personas, cuidado con el medio ambiente y trabajo con las comunidades donde se desarrollan las faenas. A la vez, la minería ofrece una diversidad de oportunidades. Por un lado, las habilidades blandas son importantes y tienen un buen campo de acción, en los planos de gestión financiera, económica, relaciones personales y comunidades.

Por otra parte, las habilidades técnicas son esenciales para proveer nuevas soluciones a los crecientes problemas establecidos por las variadas tareas del procesamiento de minerales. Las carreras tecnológicas apoyan la automatización ofreciendo:

a)     Nuevas posibilidades de reducir las tareas humanas en ambientes difíciles y riesgosos, al permitir mayores funciones con máquinas y sistemas autónomos, telecomandados y con mayor inteligencia electrónica, favoreciendo las actividades de operación y mantención.

b)     Desarrollo y aplicación de máquinas cada vez más grandes, con coordinación y control electrónico, para enfrentar los mayores volúmenes de movimiento y procesamiento de minerales, cada vez más lejanos, profundos, más duros y con leyes de cabeza más reducidos, permitiendo el  uso de economía de escala y contención de costos específicos.

c)     Mejor dosificación de energía, potencia con regulaciones cada vez más precisas, en la búsqueda de eficiencia energética y mejor uso de insumos como agua, bolas de acero y reactivos.

Es así también como las habilidades técnicas diversas se potencian con algunas habilidades blandas como el liderazgo basado en el conocimiento, para la organización del trabajo interdisciplinario efectivo, la enseñanza y conducción de profesionales más jóvenes, aportando a la capacidad de toma de decisiones.

El mejoramiento continuo y adopción de las mejores prácticas de la industria, exige que los profesionales tengan sólidas bases técnicas, para un desarrollo, aprendizaje y evolución permanente.

Es así como la configuración de cuadros humanos interdisciplinarios y colaborativos permiten el desarrollo de modelos básicos que permitan la aplicación de herramientas computacionales modernas como la simulación y evaluación de comportamiento  dinámico de los procesos industriales bajo diversos escenarios de operación, contribuyendo a la calidad y desempeño de los procesos.

Las sólidas bases conceptuales habilitan el desarrollo de nuevas ideas para configurar innovaciones en el pro-cesamiento de minerales, como establecer nuevas formas de sensado, instrumentación, monitoreo, medición y estimación de parámetros y variables basados en modelos, para fines de control, estabilización y mejoramiento del desempeño y confiabilidad de los sistemas electrónicos".

En relación a qué solicitan las empresas mineras  actualmente res-pecto a los profesionales, en cuanto a habilidades  tanto técnicas como blandas para su inserción laboral en dicho ámbito, Teresa Fernández, Gerente General de Serthesis Chile, empresa especializada en la búsqueda y selección de profesionales para variadas industrias afirma: "En los últimos años, la formación profesional que  más han solicitado las empresas mineras, se ha focalizado en ingenieros mecánicos, geólogos, ingenieros civiles eléctricos, electrónicos, o en obras civiles mayormente,  prevencionistas de riesgos  y operadores de máquinas. Por otra parte, las competencias blandas, son transversales a otros sectores productivos, siendo las más requeridas: el trabajo en equipo, liderazgo, trabajo bajo presión, pro-actividad, seguridad en sí mismo, autonomía y flexibilidad entre otras. Con estas competencias, los cargos que han sido más requeridos últimamente, se relacionan con vacantes en la áreas de Mantención, Gerencias de Planta, Planificación y Gestión, Jefaturas, Supervisión, Producción  y Prevención de Riesgos"

Es relevante que los nuevos profesionales de áreas de tecnología, sigan desarrollando distintas habilidades que sean de valor para la industria minera. Para ello, no sólo hay que enfocarse en términos técnicos, si no que cada vez es más importante ser un profesional integral, con visión, liderazgo, proactividad, capacidad de auto-aprendizaje, comunicación, autonomía, habilidades sociales, etc. Lo importante es que la educación superior en Chile está consciente de ello y como actor relevante se prepara para entregar los conocimientos adecuados a los futuros profesionales del país.