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IMA provee solución de medición de emisiones en importante minera del país

La medida está dentro del Decreto Supremo número 28 de la Superintendencia del Medio Ambiente que establece la necesidad de medir y normar las emisiones de dióxido de azufre y arsénico.

A partir de 2018, las fuentes de emisiones fijas deberán bajar sus emisiones a 600 partes por millón de SO2. Y en este plan de reducción el primer paso es saber cuánto se está emitiendo. Para ello, la Resolución Exenta N° 339de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) que establece Homologación con el protocolo de validación de CEMS emitido para las centrales Termoeléctrica. El espíritu del Decreto Supremo 28 es reducir y normar las emisiones de este tipo de plantas, obligando a las fuentes emisoras existentes y nuevas a instalar y certificar un sistema de monitoreo continuo de emisiones para Dióxido de Azufre (SO2). Dentro de este proyecto está la solución que provee IMA para contabilizar las emisiones y que ya está operando en una importante minera de Chile.

 

“El ácido sulfúrico es uno de los componentes más utilizado en la industria, y estas emisiones de gases al salir a la atmósfera provocan la lluvia ácida. Es por eso que la SMA va a comenzar a normar a las plantas de ácido y de fundición, como ya lo había comenzado a hacer desde 2012 con las Termoeléctricas”, explica Aníbal González, Jefe de servicios, soporte post-venta y análisis de gases en IMA Automatización. 

Para contabilizar las emisiones, la solución consiste en términos simples en instalar un tubo en la chimenea de la central, un filtro calefaccionado, una manguera calefaccionada, una unidad de enfriamientoy un drenaje para retirar la humedad. Una vez enfriados, los gases van a una bomba que produce una succión que retira la muestra de la chimenea, ya que ésta no está forzada a irse hacia el sistema de medición. Finalmente la muestra llega al analizador que cuantifica las unidades en partes por millón. 

“El sistema de medición se instaló y validó en noviembre de 2015 por un laboratorio certificado por el Ministerio de Salud. Validación que cumple estrictamente con los protocolos indicados. Y ese es nuestro objetivo, cumplir rigurosamente con los requisitos que señala la Superintendencia del Medio Ambiente y ser un aporte para las empresas con fuentes de emisiones fijas en sus requerimientos”, explica González. 

Para la adjudicación del proyecto fue clave, según Aníbal, los años de experiencia de IMA dentro de aquella minera y el contar con las acreditaciones de sus trabajadores. 

“Este proyecto es relevante para nosotros porque es una fuentes emisora importante de SO2 del país y por lo mismo hacía que fuera una aplicación más compleja al tener que manejar gases con altos niveles de azufres. También creemos que es muy importante que las empresas cuenten con estas soluciones de instrumentación analítica para que cumplan con las nuevas normativas y no se expongan a sanciones y/o multas”, opinó.